miércoles, 1 de marzo de 2017

DIOS TIENE DOS TRONOS, UNO EN LO MAS ALTO DE LOS CIELOS, Y OTRO EN EL MAS HUMILDE DE LOS CORAZONES.


...EL BIEN Y LA MISERICORDIA ME SEGUIRÁN TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA...



Sal 23:1
Salmo de David.

Jehová es mi pastor; nada me faltará.
Sal 23:2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Sal 23:3 Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Sal 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Sal 23:5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Sal 23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

ESTE MES SERÁ UN MES DE MUCHA BENDICIÓN, para tu vida y para tu familia.


Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;







Sal 130:1
Cántico gradual.

De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
Sal 130:2 Señor, oye mi voz;
Estén atentos tus oídos
A la voz de mi súplica.
Sal 130:3 JAH, si mirares a los pecados,
¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
Sal 130:4 Pero en ti hay perdón,
Para que seas reverenciado.
Sal 130:5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;
En su palabra he esperado.
Sal 130:6 Mi alma espera a Jehová
Más que los centinelas a la mañana,
Más que los vigilantes a la mañana.
Sal 130:7 Espere Israel a Jehová,
Porque en Jehová hay misericordia,
Y abundante redención con él;
Sal 130:8 Y él redimirá a Israel
De todos sus pecados.